No puedo recordarme sin el empeño a veces estéril y a veces absurdo de representar la esencia oculta del mundo; inicialmente tentando la carrera de Bellas Artes para aprender a decir lo que hay más allá de las palabras y más tarde, seguramente seducido como otros muchos por la pereza del dibujo, persiguiendo la captura de imágenes por métodos poco corrientes como el papel heliográfico o la cianotipia para acabar montando finalmente un rudimentario estudio fotográfico que fue creciendo, mutando y acompañándome hasta convertirse en mi mejor instrumento para desvelar lo que está presente sin ser visto y no puede decirse con las palabras, mi bastón de ciego, mi carta de presentación y mi manera de avanzar por la vida intentando una lucidez huidiza que persigo queriendo escapar de la muerte vacía del idiota.
Llevo por lo tanto haciendo fotos casi desde que puedo y dentro de mi archivo fotográfico que el viento no ha podido dispersar hay imágenes que inicialmente quisieron capturar la esencia que perseguía Minor White («Ever since the beginning the camera has pointed to myself») o Duane Michals y que fueron evolucionando a lo largo de los años tras la libertad de Steinert y la limpieza del estilo del que fue mi mejor mentor, Jaume Duch, o de Verena Von Gagern, cuyas fotos inquietantes siempre he perseguido intentando el imposible de combinar lo cristalino y sugerente de su visión y de su técnica con la poesía de Steinert con quien he llegado a sentirme profundamente identificado en la búsqueda de la huidiza suma de la perfección técnica y el latido de un corazón.

GALLERY

Aius enim praesent mauris laborum tristique tempor ullamco veritatis nuall.