La crisis de la objetividad y el «Punto Cero» de la visión

La historia de la fotografía a mediados del siglo XX está indisolublemente ligada a las convulsiones geopolíticas y culturales de la Segunda Guerra Mundial. Después de 1945, el medio se encontraba en una crisis ontológica. En Alemania, la «Nueva Objetividad» (Neue Sachlichkeit) de los años 20, otrora un instrumento progresista para analizar el mundo, había sido corrompida por la estética propagandística del nacionalsocialismo. La «fotografía popular» (Volksfotografie) y la representación heroica del trabajo y la raza habían sacudido la confianza en la imagen documental como testigo objetivo de la verdad.1 Imperaba la necesidad de una limpieza visual, un retorno a los experimentos formales de la Bauhaus y el Surrealismo, que habían sido interrumpidos violentamente por la guerra.3

En este vacío se formó un movimiento que no quería retratar el mundo tal como es, sino tal como se experimenta individualmente. Bajo el liderazgo intelectual del médico y fotógrafo alemán Otto Steinert, cristalizó el término «Fotografía Subjetiva». No se trataba de una escuela estilística rígida, sino de un llamamiento internacional a la «humanización e individualización» de la mirada fotográfica.4 La cámara debía pasar de ser un espejo de la realidad a un sismógrafo del estado interior.

En estas primeras entradas pretendo ofrecer un análisis exhaustivo de trece figuras clave de esta reorientación global. Mientras Steinert y el grupo fotoform (Peter Keetman, Siegfried Lauterwasser, Ludwig Windstosser, Toni Schneiders) formaban el centro teórico en Alemania, el mismo espíritu se manifestaba simultánea y a menudo independientemente en EE. UU. (Harry Callahan, Aaron Siskind), en Brasil (Thomaz Farkas, Gaspar Gasparian, Marcel Giró), en Japón (Takashi Kijima, Kiyoshi Niiyama) y en Suecia (Christer Strömholm). A través de la observación detallada de sus biografías, técnicas y filosofías, queda claro que la «Fotografía Subjetiva» no fue un fenómeno puramente alemán, sino una respuesta mundial a los traumas de la modernidad.

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