Los primeros trabajos de Strömholm estaban fuertemente influenciados por Steinert: duros contrastes en blanco y negro, estructuras de paredes abstractas, juegos de sombras. Pero Strömholm pronto se desprendió de la experimentación puramente formal, que percibía como una «fórmula rígida».2 Aplicó los medios estéticos de la Fotografía Subjetiva (grano, contraste, oscuridad) al ser humano.

Les Amies de Place Blanche:
Su obra principal surgió en París (1959–1968), donde documentó la vida de mujeres transexuales alrededor de la Place Blanche. Estas imágenes no son reportajes distantes, sino retratos íntimos de amigas. Strömholm vivió con ellas, compartió su vida cotidiana. Utilizó exclusivamente luz existente (Available Light), a menudo de noche, lo que resultó en imágenes de grano grueso y densa atmósfera.
Strömholm formuló la frase: «Cada imagen es un autorretrato». Esta es la quintaesencia de la fotografía subjetiva: el motivo (las transexuales, los marginados) sirve como espejo de la propia inseguridad existencial y la búsqueda de identidad. La obra de Strömholm demuestra que la «subjetividad» no solo significa juegos de formas, sino que puede ser una postura ética frente al Otro.
