El legado de la Fotografía Subjetiva

El movimiento de la Fotografía Subjetiva se disolvió institucionalmente a finales de la década de 1950. El propio Steinert declaró que el estilo había degenerado en un «truco» y volvió a temas fotoperiodísticos («El rostro humano»). Además, una nueva generación de fotógrafos documentales (como Robert Frank o más tarde los New Topographics) entró en escena, prefiriendo una visión más sobria del mundo.

No obstante, el legado de estos fotógrafos es inmenso. Establecieron la fotografía definitivamente como una forma de arte autónoma, que no está obligada a la realidad, sino a la voluntad del autor de la imagen.

  • Keetman y Steinert sentaron las bases para el arte generativo y los gráficos por ordenador.
  • Siskind y Callahan pusieron la fotografía al mismo nivel que la pintura moderna.
  • La Escola Paulista (Farkas, Giró) es redescubierta hoy como una de las variantes más independientes del modernismo global.
  • Strömholm definió la fotografía documental subjetiva (o el documentalismo personal), que influyó directamente en figuras posteriores como Nan Goldin o Anders Petersen.

En suma, estos trece hombres liberaron al medio de la carga de la pura representación. Nos enseñaron que una foto nunca es objetiva: siempre es una construcción, filtrada por el prisma del sujeto, formada por luz y sombra, y fijada en el cuarto oscuro de la mente.

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