Ludwig Windstosser (1921–1983) fue el cronista del milagro económico de Alemania Occidental, no como documentalista, sino como intérprete. Como miembro de fotoform, aplicó los principios de la fotografía subjetiva al mundo industrial. Sus clientes eran gigantes como la Ruhrkohle AG, pero sus imágenes a menudo subvertían el encargo publicitario mediante su autonomía artística.

Montaje y simultaneidad:
La técnica más innovadora de Windstosser fue la exposición múltiple y el montaje. Superponía imágenes de altos hornos, torres de extracción y estructuras de acero para condensar la complejidad y dinámica del proceso industrial en una sola imagen. Esta técnica, que recordaba al futurismo, generaba una «simultaneidad» de la visión. Un trabajador del acero no era retratado como un héroe, sino como una silueta gráfica que se fundía con la máquina. Windstosser utilizaba ángulos de toma pronunciados («perspectiva de pájaro y de rana») para hacer que la arquitectura industrial pareciera monumental y al mismo tiempo abstracta. Su libro Berlin: Teils teils (1972) muestra más tarde cómo aplicó esta mirada a la ciudad dividida, haciendo visibles las tensiones entre la reconstrucción y la destrucción a través de contrastes visuales.
