Peter Keetman (1916–2005) encarnaba dentro del grupo fotoform el ala estructural-analítica. Marcado por su formación en el Instituto Estatal Bávaro de Fotografía (1935–1937) y las heridas de guerra, Keetman buscaba orden y legalidad en la fotografía.

La serie Volkswagen (1953):
Un ejemplo destacado del enfoque de Keetman es su serie de la fábrica de Volkswagen en Wolfsburgo. A diferencia de la fotografía industrial de la era nazi, que celebraba la monumentalidad de la máquina y al trabajador heroico, Keetman descompuso la producción en elementos gráficos. Los guardabarros se convirtieron en patrones abstractos ondulados; las piezas de automóviles apiladas perdieron su significado funcional y se convirtieron en puros ritmos de luz y sombra. Estas imágenes son musicales en su repetición y variación, situándose en la tradición de la Nueva Objetividad, pero trascendiéndola mediante un recorte radical.
Las oscilaciones:
La contribución más experimental de Keetman fue el desarrollo de la «fotografía de oscilación» (Schwingungsfotografie). Similar a Steinert, pero con una precisión más matemática, utilizó péndulos con fuentes de luz para dibujar figuras geométricas complejas (figuras de Lissajous) directamente sobre el negativo. Estas «fotografías generativas» eran visualizaciones de leyes físicas y renunciaban completamente a la representación de una realidad exterior. Representan el polo más extremo de la Fotografía Subjetiva: la imagen que se genera a sí misma.
